sábado, 18 de febrero de 2017

DOS MUJERES


Dos mujeres se encuentran,
se miran,
se sonríen,
y aunque no se conocen,
se reconocen

Dos mujeres de sol,
 de luna,
que son como cualquiera
como tú, como yo
como ninguna.

Dos mujeres que sangran
lloran, maldicen
aman,
gozan, respiran 
bendicen
y perdonan.

Dos mujeres se juntan
y se abrazan,
se consuelan 
se ríen.

Se miran a los ojos 
y se dan calma,
las dos han aprendido
a desnudar el alma,
una bailando
otra escribiendo,
las dos llorando a veces,
y otras riendo.

Y cuando dos mujeres
se desnudan así,
el abrazo es total,
 en él,
 cabe la furia
del arte más cañí,
caben niños y viejos,
héroes y derrotados,
caben gente de aquí 
y otros,
que están más lejos,
con patria,
o desterrados.

Un abrazo bonito
que se dan dos mujeres
y que el baile transforma
haciéndolo infinito. 

Isabel Salas


jueves, 16 de febrero de 2017

SIN ALARDES


Mauricio pasó el día mandando y contestando recaditos melosos de su novia.

Ella pretendía hacer del día de San Valentín un día glorioso,  un día de los enamorados especial y diferente a todos los otros que habían vivido por separado, quería sentirse la legítima protagonista de la historia de amor increíble que él había fabricado alrededor de ambos y que en el fondo ninguno de ellos creía.

Cuarentones, decepcionados de la vida y cínicos por igual, se habían embarcado en aquel romance de leyenda como los dos idiotas aburridos que eran, jugando a dar envidia a los antiguos compañeros de instituto y fingiendo ser y estar felices como nunca.

Las hijas de él no prestaban atención a las payasadas de su padre, desde hacía muchos años, pues estaban cansadas de verlo competir desde siempre con ellas, para ser el centro de todos los afectos, el Peter Pan más niño que sus propias hijas y el más necesitado de cariño,  el niño inmaduro de ojos tristes que siempre quiso ser protegido, más que proteger y siempre buscó ser amado más que amar.

Los hijos de su novia también preferían hacerse los muertos, miraban de reojo como las piernas celulíticas de su madre saludaban al mundo desde las minifaldas que ella, patéticamente, se empeñada en usar y de las que sus compañeros del colegio tanto se reían.  Todos hablaban de ellas cuando iba a buscarlos en la nueva camioneta que su padre les había comprado como parte de sus compromiso de ex marido. Intentaban llevar con humor aquella experiencia nueva de la madre madurita que se cree un "sex simbol" mientras ella vivía una segunda juventud al amparo de aquel amor forzado y artificial que las amigas tanto admiraban y que sus propios hijos no se creían por mucho que ella intentara envolverlos en aquella locura romántica.

El día transcurrió entre mensajes y llamadas siguiendo escrupulosamente el estricto protocolo del amor que vive de apariencias: manifestaciones públicas y privadas de amor y el hartazgo interior, vivido a solas, que tanta estupidez les producía.

Por la tarde, después de pensarlo mucho,  Mauricio decidió mandar el único mensaje que de verdad le interesaba, a la única mujer que de verdad quería y que ya no era nada suyo. La había perdido por cobarde, y lo sabía, pero aún así le mandó un cortés  "Cómo estás", pensando que ella entendería que por ser día de San Valentín, significaba mucho más que un simple saludo.

Esperó impaciente la respuesta, pero nunca la hubo.

Ella borró su mensaje sin abrirlo, justo antes de mandarle otro a su chico: "Que tal tu día, el mío genial, desando verte".

La respuesta de él no tardó en llegar: "El mío soñando contigo, llego en treinta minutos". Ella sonrió, al leer la respuesta, ninguno de los dos había aludido, en todo el día, al hecho de ser el día de los enamorados ni se habían llamado para felicitarse, sin embargo, ella sabía que él tendría una sorpresa para ella, algo íntimo, secreto, que sería imposible  compartir con nadie.

Discreto, de ellos, sin alardes y sin público.

Isabel Salas

lunes, 13 de febrero de 2017

SALUDOS


Cuando en septiembre de 2014 inicié esta aventura literaria abriendo mi blog y la página de Facebook, sólo contaba con el apoyo de mi familia y de mi amigo Eric a quien dediqué el segundo volumen de la colección. 

A lo largo de las semanas y de los meses otras personas fueron sumándose a este proyecto prestando su apoyo de muchas maneras, algunos por unos días apenas, otros por meses o años, algunos por amor, otros por amistad o por compartir recuerdos de infancia, porque no tenían otra cosa mejor que hacer o porque de verdad les gusta mi trabajo y quieren que otros lo conozcan también. Todos los motivos son válidos y a todos ellos les doy las gracias de corazón. 

Creo que en todos he pensado al levantarme hoy y ver que el blog casi está llegando ya a las 300.000 visitas. Sé muy bien que conseguir que las personas visiten un Blog donde se lee gratis no es lo mismo que vender libros y poder vivir de eso, con lo cual estoy muy lejos de poder ser considerada una escritora profesional, sin embargo,  ese era mi sueño hace poco más de dos años y lo sigue siendo. Muchos me dicen que es imposible y que debo ser más realista, yo sigo pensando que es posible y por eso trabajo, porque de verdad creo que se puede, y que si otros pudieron, yo también podré. 

Cuando me desanimo, días como hoy me devuelven las ganas de seguir intentándolo. No sé quienes son estas personas, para el contador del Blog, son simples numeritos, para mí son mucho más.

A todos, un beso.

Isabel Salas

domingo, 12 de febrero de 2017

PROSA O POESÍA



Después de un interesante debate con otros cinco compañeros blogeros  y escritores sobre si es más usual que los lectores se interesen por prosa o por  poesía, ahí están los datos de mi blog.

Esas son las diez entradas más vistas del último mes y como yo sospechaba sin haber analizado aún los datos exactos, es casi lo mismo, aunque en este caso,  el marcador es de seis a cuatro a favor de la poesía, otros meses es al contrario, así que en mi caso (insisto, y no me llaméis cabezona 😶😶😶)  no hay mucha diferencia. 

Me preguntaron  también si yo recomendaría tener un blog de prosa y otro de poesía separados y mi respuesta es un categórico NO. Realmente no veo necesidad, y os explico porqué: este año espero publicar mi primera novela y hablaré sobre ella aquí también, en el mismo blog de siempre que ya no es sólo mío, sino de todos los que lo disfrutan y lo visitan.

Entiendo el Blog como un espacio personal dónde cabe todo lo que el autor haga, sean poemas, recetas de bizcocho, fotos, canciones, o crónicas de sus viajes y tener dos o tres blogs para tocar cada temática por separado para mí está fuera de cuestión por tiempo y por disposición, así que  pretendo seguir publicando todas mis cosas en un blog nada más y si algún día cambio de plataforma será siguiendo el mismo esquema de tenerlo todo junto.

Por último y respondiendo a otras personas que están comenzando con sus blogs o sus páginas de escritor, no creo que haya ningún secreto, simplemente comparto en Facebook y en +G las nuevas entradas y las personas que se interesan vienen a leer.

No me molesta explicar lo poco que sé sobre esto, porque no soy ninguna especialista y si algunos fines de semana las visitas se disparan, no entiendo muy bien a que se debe aunque creo que la casualidad tiene mucho que ver y el hecho de que entren personas que compartan con sus amigos pues eso amplía los círculos exponencialmente sin que en realidad dependa de algo que podamos decidir hacer o no.

Cualquier otra cosa, por email o en el FB sin problema lo responderé (si lo sé, que tampoco sé mucho).

Un abrazo y gracias por todo.

sábado, 11 de febrero de 2017

EL VERBO AMAR

La única manera de conjugar el verbo amar sin que duela, es en presente.

Isabel Salas

(Fragmento de ROOM)

viernes, 10 de febrero de 2017

PODRÍA


Te juro que podría
escribir sobre piedras,
si me empeñase,
si me lo propusiera, 
o si de veras,
lo desease.

Piedras hermosas,
esquinas de mi barrio,
o cubiertas de yedras,
azulejos o losas,
escalón donde el zarrio
contempla las baldosas.

Te juro que hablaría,
si yo quisiera,
de la belleza etérea
 del verde limonero
o la textura,
 arenosa y cremosa
del bello albero.

Poder... podría,
pero no quiero.

Ni del olor divino
de las preciosas rosas,
ni del perfecto trino
de las canoras aves
 maravillosas.

Me gusta más hablar
del clítoris voraz,
de mujeres nacidas
para amar y llorar.

De espaldas arañadas,
de noches sin dormir,
de barrigas preñadas,
de nacer y morir.

Me gusta más besar 
que dormir o soñar 
y me gusta vivir,
comer, caer, beber
y fornicar
para poder después
sonreír, 
recordar, escribir
y firmar.

Isabel Salas


jueves, 9 de febrero de 2017

EN LA PLAYA


En la playa,
a tu lado,
con los ojos cerrados,
sabiendo que me observas
con el alma despierta
y el deseo saciado.

Y la arena caliente
que nos quema la piel
y el ruido de las olas
que parece mi sangre
cuando corre en tropel.

Y mi mano febril
que acaricia la tuya
y tu voz,
que promete de nuevo
amarme cada abril
en cada primavera
que traiga el porvenir.

Y yo,
que deseo creer que es posible
y que existe
el amor invencible, 
finjo ser la princesa
que el amor desmaya
y mantengo cerrados los ojos
ocultando el temor
de perder otra  vez el amor,
que me juras de nuevo
en la playa.

Isabel Salas